26 de noviembre de 2006

Una forma más de cuidarnos...


Nuestra colaboradora Maria V. Mora Padilla, Cosmetologa y Esteticista, nos acerca más al maravilloso mundo del cuidado del cuerpo, aquí su óptica sobre la importancia de los masajes, como cuidado corporal y estético.

Toda actividad física exige un trabajo muscular y esto lleva al circuito de oxigenar y eliminar las toxinas que conllevan al metabolismo celular a un mejor funcionamiento, si bien es cierto que el organismo está preparado para ello, hay ocasiones en que le viene bien una ayuda y otras en que realmente es una necesidad.

El masaje es, precisamente una herramienta que el hombre utiliza desde hace mucho tiempo; todas las antiguas civilizaciones recurrieron a el, ya que permite optimizar el rendimiento osteo- muscular, aumentando nuestra capacidad de movimiento y también de resistencia.

Sus efectos a nivel físico son variados, nos ayuda a deshacer la tensión muscular, estimula la circulación sanguínea ayudando a la oxigenación de la célula y también mejora la circulación linfática, imprescindible para una buena eliminación de las toxinas, todo esto lleva a un mayor rendimiento dentro de las capacidades individuales ya que no solo se restablece el equilibrio a nivel físico sino que también es de gran ayuda a nivel psicológico, y son estos beneficios los que nos permiten alcanzar el pleno bienestar de cuerpo – mente.

Todos los que acostumbramos asistir a un gimnasio o a realizar actividades físicas de manera regular buscamos mantener nuestro cuerpo y mente en óptimas condiciones, queremos mantener un cuerpo sano y gozar de esa buena salud; cuidamos lo que consumimos y lo que pensamos y en general optamos por una vida sana; es un hábito, una forma de vida que nos hace sentirnos con buen humor, en plena forma y lo más importante, en plena armonía con uno mismo. Siendo así que un buen masaje después de haber realizado un esfuerzo físico será altamente beneficioso y placentero, nos ayudará a una recuperación más rápida, y permitirá que nos sintamos más ágiles y livianos.

Como en todo, hay muchas ocasiones en que no se puede ni se debe realizar un masaje, por ello es siempre importante que lo realice una persona capacitada y experta a fin de que sepa cuando resulta inadecuado intervenir, por ejemplo: cuando existe una inflamación como una tendinítis, un hematoma en fase aguda a causa de un traumatismo y por supuesto si hay sospecha de fractura, aquí el profesional siempre derivará al médico correspondiente.

Para quienes son asiduos a un gimnasio o a realizar actividades físicas, un masaje después de haber realizado el esfuerzo es básicamente para relajar los músculos, ayudar con el drenaje linfático y tonificar el organismo.

De esta forma vemos que masaje y actividad física están hermanados con la finalidad de ayudar al ser humano a sentirse bien y tener conciencia de su cuerpo y alma.

1 comentario:

Leonor dijo...

Hola

Leyendo esto de los masajes, pensaba si es adecuado o si uno está preparado para recibirlo cuando uno siente un fuerte dolor muscular luego del ejercicio. Porque el dolor no viene de inmediato, sino que al día siguiente y tocarse ya es doloroso, ¿qué pasa con eso?

Leonor

PD: Es que después de la última ida al gimnasio tengo un dolor en las piernas espantoso, subir las escaleras del edificio es un reto.

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